El Gobierno del Perú aprobó un esquema de respaldo financiero de hasta US$ 2.000 millones en favor de Petroperú, mediante el cual el Ministerio de Energía y Minas (Minem) queda autorizado a garantizar los compromisos económicos que la empresa estatal asuma para la adquisición de combustibles e insumos esenciales destinados a mantener el suministro nacional de hidrocarburos.
Alcance de la medida y rol del Minem
De acuerdo con la norma aprobada, el Ministerio de Energía y Minas actuará como garante de las operaciones comerciales y financieras que Petroperú realice con proveedores de combustibles e insumos estratégicos. La medida busca dotar a la empresa de la solvencia necesaria para cerrar contratos de suministro frente a la limitada capacidad crediticia que la compañía enfrenta en los mercados internacionales.
El monto máximo de garantía estatal establecido asciende a dos mil millones de dólares americanos, cifra que refleja la magnitud de las necesidades de importación y compra de productos derivados del petróleo requeridos para sostener la operación de la refinería y la red de distribución a escala nacional.
Objetivo: evitar el desabastecimiento de combustibles
La decisión del Ejecutivo apunta directamente a prevenir un eventual desabastecimiento de combustibles en el territorio peruano. Petroperú es uno de los principales actores en la cadena de suministro de hidrocarburos del país, tanto en la refinación como en la comercialización de derivados del petróleo que abastecen al sector transporte, industrial y doméstico.
La falta de garantías financieras suficientes había generado incertidumbre sobre la capacidad de la empresa para asegurar contratos de compra en el corto plazo, lo que elevaba el riesgo de interrupciones en el suministro de gasolinas, diésel y otros derivados en diversas regiones del país.
Contexto financiero de Petroperú
La empresa estatal atraviesa una situación financiera crítica desde hace varios años, agravada por sobrecostos en la ampliación de la Refinería de Talara, pérdidas operativas sostenidas y dificultades para acceder a financiamiento en condiciones competitivas. En ese marco, el Estado peruano ha tenido que intervenir en reiteradas oportunidades para evitar el colapso operativo de la compañía.
Esta nueva medida se suma a una serie de acciones gubernamentales previas orientadas a reestructurar la situación patrimonial y operativa de Petroperú, cuyo futuro institucional sigue siendo objeto de debate entre el Ejecutivo, el Congreso y organismos técnicos del sector energético.
Próximos pasos
Con la aprobación de este respaldo, el Minem deberá instrumentar los mecanismos legales y administrativos necesarios para hacer efectivas las garantías ante proveedores nacionales e internacionales. Paralelamente, el Gobierno mantiene sobre la mesa una revisión del modelo de gestión de Petroperú, que incluye la posibilidad de incorporar socios estratégicos privados o redefinir el alcance de sus operaciones como empresa pública del sector hidrocarburos.