La Administración Nacional de Seguridad Nuclear del Departamento de Energía de Estados Unidos (DOE/NNSA) confirmó la extracción y transferencia exitosa de la totalidad del uranio enriquecido almacenado en el reactor de investigación RV-1 de Venezuela, completando una operación multinacional que culminó con la llegada del material a territorio estadounidense a principios de mayo de 2025.
El reactor RV-1 y el origen del material nuclear
El reactor RV-1 operó durante décadas en Venezuela como plataforma de investigación en física nuclear. Tras el cese definitivo de sus actividades en 1991, el combustible que permanecía en la instalación quedó como material residual. Dicho uranio presentaba un nivel de enriquecimiento superior al umbral del 20 por ciento, lo que lo clasifica como de relevancia para los regímenes internacionales de no proliferación nuclear.
Operación coordinada en menos de seis semanas
La misión se estructuró en múltiples fases tras la visita del secretario de Energía de EE.UU. a Venezuela en febrero de 2025. En ese marco, la Oficina de No Proliferación Nuclear de Defensa (DNN) de la NNSA coordinó acciones junto al Departamento de Estado, expertos del Reino Unido, el Ministerio de Ciencia y Tecnología venezolano y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). El equipo realizó primero una evaluación técnica del emplazamiento que sirvió de base para la planificación logística.
En menos de seis semanas desde esa visita inicial, especialistas de la DNN y del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas extrajeron un total de 13,5 kilogramos —aproximadamente 30 libras— de uranio del reactor. El material fue embalado en un contenedor certificado para combustible nuclear gastado bajo supervisión continua del OIEA.
Traslado terrestre, marítimo y recepción en EE.UU.
Una vez asegurado el contenedor, el convoy recorrió 160 kilómetros por vía terrestre hasta un puerto venezolano. Desde allí, la carga fue embarcada en un buque especializado operado por la empresa británica Nuclear Transport Solutions, que la transportó hasta costas estadounidenses. Al arribar, equipos del DOE descargaron los contenedores y los condujeron al complejo de Savannah River (SRS), en Carolina del Sur, donde el material será procesado y reutilizado.
Implicaciones para la no proliferación nuclear
La operación se inscribe en los programas globales de reducción de amenazas nucleares que impulsa la NNSA. La eliminación de este inventario de uranio enriquecido reduce el riesgo de desvío de materiales sensibles y refuerza los compromisos de Venezuela con los organismos internacionales de control nuclear.
«La retirada segura de todo el uranio enriquecido de Venezuela envía otra señal al mundo de una Venezuela restaurada y renovada», declaró Brandon Williams, administrador de la NNSA.
El DOE indicó que el material almacenado en Savannah River seguirá el proceso estándar de gestión y reutilización de combustible nuclear establecido por la instalación. No se informaron incidentes de seguridad durante ninguna de las etapas de la operación.